Trasímaco. Justicia en la Sofística

Prólogo I.10—1.24. (336b—354c)

Trasímaco, que ha estado siguiendo la conversación en segundo plano, aprovecha una pausa en el discurso para dar un paso adelante. Lo hace con ímpetu, pues pertenece a la escuela sofista, que tan duras críticas ha recibido de Sócrates durante sus eneñanzas. Los sofistas fueron los primeros en cobrar por enseñar filosofía y a menudo se les acusó de utilizar la retórica en beneficio propio, tergiversando el discurso para adaptarlo a su propio interés (de ahí hemos derivado el término sofisma para referirnos a trampas verbales de apariencia lógica).

Simónides - Σιμωνίδης


"De cierto -dije yo-, no es fácil negar crédito a Simónides, pues es hombre sabio e inspirado, pero lo que con ello quiera significar, quizá tú, Polemarco, lo sepas; yo, por mi parte, lo ignoro. Claro está, sin embargo, que no se refiere a aquello que hace poco decíamos de devolver a uno el depósito hecho silo pide sin estar en su juicio. Y en verdad, lo depositado es en alguna manera debido; ¿no es así?" (La República, I.6)

Polemarco. Justicia en la Generación Media

Prólogo I.6—1.9. (331e—336a).

Como le corresponde por su edad, Polemarco está más interesado en la virtud de la justicia aplicada a las distintas tareas del ciudadano. Sócrates le va guiando para hacerle ver que la verdadera justicia no es algo tan visceral como él tiene en mente.

Píndaro - Πίνδαρος


"Pero al que no tiene conciencia de ninguna injusticia le asiste constantemente una grata y perpetua esperanza, bienhechora «nodriza de la vejez», según frase de Píndaro: donosamente, en efecto, dijo aquél, ¡oh, Sócrates!, que al que pasa la vida en justicia y piedad,
le acompaña una dulce esperanza
animadora del corazón, nodriza de la vejez,
que rige, soberana,
la mente tornadiza de los mortales."
(La República, I.5)

Temístocles - Θεμιστοκλής


"No las creen, en efecto; y lo que dicen no carece de valor, aunque no tiene tanto como ellos piensan, sino que aquí viene bien el dicho de Temístocles a un ciudadano de Sérifos, que le insultaba diciéndole que su gloria no se la debía a sí mismo, sino a su patria. «Ni yo -replicó- sería renombrado si fuera de Sérifos, ni tú tampoco aun siendo de Atenas»." (La República, I.4)



Sófocles - Σοφοκλής

"Pero lo cierto es que he encontrado a muchos que no se hallaban de tal temple; en una ocasión estaba junto a Sófocles, el poeta, cuando alguien le preguntó: «¿Qué tal andas, Sófocles, con respecto al amor? ¿Eres capaz todavía de estar con una mujer?». y él repuso: «No me hables, buen hombre; me he librado de él con la mayor satisfacción, como quien escapa de un amo furioso y salvaje»." (La República, I.3)



Céfalo. Justicia en la Generación Anciana

Prólogo I.2—I.5. (328b—331d).

Puesto que el primer capítulo del prólogo ya había sido comentado ("Un buen comienzo"), empezaremos tratando de los cuatro siguientes capítulos, en los que el personaje de Céfalo -  padre de Polemarco, Lisias y Eutidemo - sirve de interlocutor a Sócrates (recordemos que es el protagonista de la obra) para tratar de temas tales como la vejez, la riqueza y la muerte; haciendo una primera aproximación a la definición de justicia.

Cita III

Πλάτων: «Αγεωμέτρητος μηδεὶς εἰσίτω» (Ἀκαδημία)

Platón:  «Que nadie entre si no sabe geometría» (Inscripción en la puerta de la Academia)

Mapa

Para que podáis situaros un poco mejor, he creado este mapa en el que se encuentran las ciudades más importantes para la filosofía griega.



Estructura de La República

   En lugar de seguir las divisiones de la obra en libros y capítulos, para ir comentando La República seguiremos la siguiente estructura, fruto de los estudios de Francis Cornford, Kurt Hildebrandt y Eric Voegelin. Como veis, la obra se estructura en torno a la pregunta "¿Es la Justicia mejor que la Injusticia?", para dar respuesta a la cual Platón crea, a través del diálogo de Sócrates con sus alumnos, un modelo de ciudad para ver cómo se desarrollan en ella la Justicia y la Injusticia. El tema principal de La República es, por tanto, la ética y la política.